Una vecina de la zona de A Rasela agredió al teniente alcalde, Adolfo Rolán, culpándolo por la falta de medidas de seguridad Las inundaciones de fincas, el derribo de muros y la entrada de agua en las casas no fueron las únicas consecuencias de las riadas en Verín. El nerviosismo de algunas personas llegó a provocar que se produjese una agresión contra el teniente alcalde, Adolfo Rolán. El aumento del nivel de los arroyos provocó inundaciones en las zonas de Cabreiroá, Canella Cega, Vilela e inundó el pueblo de Queizás. En la jornada de ayer apenas había dificultades para circular por la carretera N-532, que el domingo hubo de ser cortada. Uno de los factores que puede calificarse hasta cierto punto de positivo fue que el Támega apenas se desbordó.
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