El anuncio del cierre de la hostelería cae como una bomba en el sector y traerá una lluvia de ERTES. La restricción de movimientos pone al comercio contra las cuerdas
David Barroso, hostelero gijonés, cierra las puertas de su bar por segunda vez este año. «Yo sigo tirando de ahorros, pero la Administración nos tiene que dar una salida para que no nos esté costando dinero»