La marcha reunió a tres millones de personas, según el sindicato organizador, aunque la policía reduce la cifra a menos de un millón Cerca de tres millones de personas, según los organizadores (alrededor de 700.000, según la policía), se manifestaron ayer en Roma contra la flexibilización del mercado laboral aprobada por el Gobierno de Silvio Berlusconi y contra el terrorismo de las Brigadas Rojas, que hace cuatro días asesinaron a Marco Biagi, asesor del ministro de Trabajo e inspirador de esa reforma. Convocados por el principal sindicato italiano, el ex-comunista CGIL (Confederación General Italiana del Trabajo), manifestantes llegados de toda Italia desfilaron bajo este doble argumento y con la sombra del rechazo a Berlusconi.
JAIME CASTILLO