Iberdrola destaca el cumplimiento de los exigentes plazos «gracias al extraordinario equipo multidisciplinar y multinacional de la compañía, firmemente comprometido con el proyecto».
De las 293 centrales europeas operativas, la de Gijón es una de las que más CO2 emitió en 2015. A las cuatro asturianas se les atribuye 352 muertes prematuras por contaminación solo en 2016