Esta vecina de Oviedo de 48 años ha recurrido a las administraciones públicas en busca de una solución a su situación de vulnerabilidad, pero hasta ahora le han hecho caso omiso. «No pido que me den una paga por estar enferma, lo que quiero es que las ayudas que tengo concedidas me lleguen», asegura
María Iguazo tiene cinco hijos, cobra 1.500 euros al mes de ingreso mínimo vital y le pagó a un chico marroquí por las llaves de la vivienda, en una urbanización exclusiva en la isla balear: «Ni Beyoncé»