El presunto miembro de ETA ha ingresado hoy en la cárcel de Martutene de San Sebastián por integración en organización terrorista, tenencia de armas y explosivos, y asesinato de los dos ecuatorianos que murieron en la T-4.
La organización denuncia a través de un escrito la política penitenciaria del Gobierno español, que califica de «injusta e ilegal» y que tiene «el objetivo declarado de dinamitar la unión en las cárceles».