Moratinos y Kouchner llegaron ayer a Israel para intentar impulsar las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos, estancadas desde el final de la moratoria en la construcción en los asentamientos.
Queda muy poco margen de maniobra para reanimar unas negociaciones cuyo certificado de defunción quizá se firme la semana que vienen en la reunión de la Liga Árabe.
Mairead Maguire se quedará en el aeropuerto hasta el viernes, cuando la justicia se pronunciará sobre su recurso contra una prohibición de entrar al país.
Desde Washington anunciaron la decepción reinante y la llegada inminente del negociador estadounidense George Mitchell a la región para buscar una salida
Benjamin Netanyahu no prolongó la suspensión de la colonización, a pesar de las presiones internacionales y de la amenaza de la Autoridad Palestina de por fin a las negociaciones directas de paz.