Dice que el mundo necesita una revolución mental. Natalia, con un papel en «La catedral del mar», es romántica y antojadiza y confiesa que se la da fatal ligar. ¿Su motor? «Todo lo que hago es para que mi madre se sienta orgullosa de mí», asegura.
No le duelen los tres Goyas que atesora para seguir siendo la Candela rotunda, espontánea y sincera que conocemos. En su nuevo trabajo será Andrea, una actriz, ella que como actriz ha tenido la ocasión de abandonar a dos hombres. Lleva una vida trepidante y confiesa: «¡Veo Movie Record y ya la lío!»