El muftí de Jerusalén denuncia que el dibujo de la portada del último número «personaliza su figura y pone palabras en su boca», mientras Hezbolá cree que fomentan el terrorismo
Los investigadores aluden al poder de Miguel Rosendo para manipular a sus adeptos hasta hacerles dejar sus empleos y carreras, vender sus pisos o entregar a sus hijos