Bruselas quiere poner coto a la entrada de las imitaciones asiáticas, una industria que mueve 24 millones de euros al año y abarca todo tipo de sectores desde el textil hasta el motor.
Los croatas tendrán que cumplir con todos sus compromisos en materia de reforma, en partircular en el sistema judicial, y «mejorar la gestión de los fondos europeos».
Esta reserva de semillas que costó seis millones de euros, invertidos por Noruega, podrá contener hasta 4,5 millones de muestras, el doble de las variedades existentes.
«Lo importante ahora es poner en marcha los procedimientos más adecuados para que esto no vuelva a ocurrir», afirmó el primer ministro británico, quien ha descartado dimisiones.