El comunicado del que fuera presidente de la Generalitat durante casi un cuarto de siglo, en el que se autoinculpa como defraudador, ha sido el mayor terremoto político de la Cataluña contemporánea
Las obligaciones de Felipe VI como monarca no le permitirán seguir asumiendo la máxima representación del Estado en las ceremonias de traspaso del mando presidencial en los países iberoamericanos