Los principales países de la UE, entre ellos España, retiran a sus embajadores de Damasco, al igual que las seis monarquías del Golfo, que además expulsaron a los diplomáticos sirios
«Nosotros no estamos infringiendo ninguna obligación internacional. Lo que no está prohibido, está permitido», afirmó Anatoli Antónov, viceministro de Defensa ruso.