La oposición descarta que las largas fiestas de Año Nuevo que se prolongarán por espacio de diez días vayan a apaciguar los ánimos de protesta de los rusos.
Los trabajos para recuperar el «Yekaterinburg» podrían llevar varios meses y no descartaron la posibilidad de que el sumergible atómico sea dado de baja por siniestro total.
Concurrirá a las elecciones presidenciales del 4 marzo de 2012 después de que el actual jefe del Estado, Dmitri Medvédev, renunció a presentarse a la reelección.
El magnate, que espera recibir el respaldo de la clase media rusa «en el sentido más amplio del término», es el primer oligarca que se mete en política desde el 2003.