El primero relata la propia historia del realizador, quien asistió a la matanza, por razones políticas, de trece miembros de su familia, entre ellos sus padres y su hermana pequeña, en su aldea natal de Ebdel, en el sur del Líbano.
«Centenares de miles» de manifestantes se reunieron en la autopista que une el barrio de Mazzeh alrededor de la «más grande bandera siria», de 2.300 metros de longitud.
El ministro del Interiorn ha afirmado que, tras la muerte de Bin Laden ha obligado a los Estados occidentales a «reflexionar» sobre sus prioridades en materia de seguridad.
Países como El Líbano, Palestina, Marruecos, Túnez, Argelia y Egipto aspiran a concursar en la nueva edición del festival, que se realizará del 24 al 29 de octubre.