Pese a que los 11 días de protestas ininterrumpidas ya empiezan a pesar en muchos cuerpos, los egipcios no se rinden y exigen la saluda del presidente.
También ha sido detenido el propietario de la cadena de televisión privada Hannibal TV, próximo a la familia del depuesto Ben Alí, bajo la acusación de «alta traición».