El ministerio de Defensa británico alerta de que «las palabras imprudentes cuestan vidas», en relación con la información que se comparte en las redes sociales.
Ambos coincidieron en que la de la ONU y Colombia es una asociación «fuerte e importante» que necesitará más esfuerzos ahora, con la necesaria aplicación la normativa en favor de las víctimas.
Así se desprende de la documentación incautada en el domicilio en Gijón de uno de los principales cabecillas de la red, un marino mercante de 31 años, que fue arrestado en Almería.
La denuncia tienelugar un día después de su llamamiento para que los socios de la Alianza que no toman parte en los ataques en Libia muestren más «flexibilidad» y «solidaridad» con los aliados