Entre sesenta y ochenta personas participan en las tareas de organización del último festejo estival en Lobios La finca Tejada volverá a ser, por sexto año consecutivo, el lugar en el que se celebre una de las fiestas gastronómicas con más reclamo de la provincia, la de los callos limianos de Lobios. La novedad este año: Al menú que se ofrece se le añade el licor café casero. El coste del plato, con el que se regala una tartera, ha subido ligeramente, situándose en 650 pesetas (casi cuatro euros). Incluye la ración de callos, pan y postre -bica da terra-. Uno de los atractivos de esta cita gastronómica consiste en que «tódolos ingredientes son productos da zona, que é o que lle dá ese interés», apunta Benito Vázquez, alcalde de Lobios.