El implicado aseguró que la cocaína, el hachís y la heroína intervenidas eran para su propio consumo O llevaba encima un «supermercado de droga bien surtido», o simplemente portaba droga para su propio consumo. Las interpretaciones del fiscal y el defensor sobre el destino de las sustancias estupefacientes ocupadas a Carlos Álvarez Cid, «Sapito», cuando fue detenido el 8 de septiembre pasado, son radicalmente diferentes. El representante de la acusación pública pide penas que suman diez años de prisión, sumando también un delito contra la seguridad del tráfico y otro más de atentado, por un supuesto intento de arrollar a un policía. El defensor, contrariamente, pide la absolución en base a la falta de pruebas.
REDACCIÓN