La flota de mayor tonelaje afronta su primer año sin ayudas a la renovación Galicia entra en un nuevo año plagado de incertidumbres en materia. Si a la flota de bajura le espera un annus horribilis después de que un viejo petrolero acabase su vida activa en las mismas faldas de su plataforma -justo cuando las autoridades gallegas habían decidido modernizarla y adecuarla a las exigencias del mercado-, las embarcaciones de altura y gran altura estrenan nuevas reglas de juego que todavía no están definidas del todo.
Espe Abuín