El hombre, de 48 años, manipuló bombonas de butano con un destornillador para liberar el gas con la intención de reventar la vivienda con el gas acumulado
La acusada, juzgada por tercera vez tras dos absoluciones, alega que su hija sufría malos tratos de su novio cocainómano y ellas mantenían una relación «muy complicada»