17 oct 2000
El intento de las industrias de cobrar 2.000 pesetas por vaca impidió la subasta
La Lonja reflejó la carencia de consenso sectorial con la norma que obliga eliminar algunos órganos La aplicación de la normativa europea que obliga a incinerar algunos órganos de vacas para retirarlos de la cadena de consumo genera conflicto en el mercado. Ayer llegó a Silleda donde quedaron sin subastar las trescientas vacas que acudieron a la Lonxa Agropecuaria de Galicia. El problema radica en el coste de 2000 pesetas por res que genera la normativa y que la Asociación Galega de la Carne pretende repercutir a los ganaderos. Los tratantes se revelaron por el sistema y los ganaderos rechazan el canon.
REDACCIÓN