La sentencia le atribuye un delito contra el medio ambiente, que lleva aparejada responsabilidad civil. El alto tribunal deja el importe de las compensaciones para la ejecución de la sentencia
Dos graves problemas amenazan nuestros acuíferos: la contaminación del agua por vertidos de diversa índole, y las presas, azudes y demás barreras que cortan el caudal y mutilan el ecosistema. Los más afectados, los grandes cauces, a partir de los tramos medios. Son la cara b del país de los mil ríos.