«El parador nos dio suerte y fuimos campeones», dice Irureta Once meses han pasado desde la última visita del Deportivo al parador de Argomaniz, a quince kilómetros de Vitoria. En enero del año pasado, los blanquiazules realizaron una pequeña concentración en este bucólico y apartado lugar, en medio y medio del monte. El motivo, el doble enfrentamiento ante el Alavés en la Liga y el Osasuna en la Copa. El resultado no fue positivo, pues el Dépor perdió los dos encuentros y ofreció una mala imagen.
ALFONSO ANDRADE Enviado especial