La reforma establece que los acuerdos de renegociación pactados con los acreedores podrán imponerse al resto, siempre que hayan recibido el apoyo del 60 % de las deudas.
El Ministerio de Justicia recomendará así a los jueces decretar este tipo de castigo para que, además, los participantes en los disturbios se enfrenten con las comunidades a las que han dañado.
Los manifestantes corearon consignas contra «la impunidad de los criminales» del régimen del presidente Ben Alí, que huyó a Arabia Saudí el pasado 14 de enero.