ANA F. CUBA
CRÓNICA
Su ascenso al Monte Everest en el 93 supuso un hito en la historia del alpinismo Ramón Blanco (Xerdiz-Ourol, 1933) comenzó a practicar el montañismo en México, con 32 años, la edad de muchos profesionales. En seguida sucumbió a la atracción de la montaña. Aquel amor ha sobrevivido a los embates del tiempo. «Estoy activísimo», comenta este hombre tenaz, valiente y apasionado, que alcanzó la cima del Monte Everest en 1993. Desde entonces, Ramón escapa de la hazaña y del récord. Aquel hito en la historia del alpinismo representa, para él, una especie de declaración de amor a la montaña. Ramón elude cualquier protagonismo y da muestras de generosidad hacia quienes le expresan su admiración.