Ha aceptado la petición que planteó la familia Ruiz-Mateos ya que de lo contrario «se causarían graves perjuicios económicos que probablemente harían inviable una de las finalidades principales del concurso que es la posibilidad de un convenio».
Tras una reunión con la AFE ante las consecuencias negativas que la no comparecencia tendría para el equipo. Han pedido que parte de la recaudación de las taquillas sea para los jugadores.
Los jugadores se plantean encerrarse en el vestuario o no acudir al encuentro ante el Valladolid como medidas de protesta ante la situación de impago que sufren desde el comienzo de la temporada.