Argentina salvó los muebles y aprovechó su única oportunidad clara del partido para imponerse por 0-1 a Uruguay en una vibrante y emotiva «batalla del Río de la Plata» y clasificarse de forma directa al Mundial de Sudáfrica 2010.
La selección completa el pleno (diez de diez) en un recital de juego y de compromiso colectivo y resuelve el choque en un minuto. Al final, 2 a 5 en el marcador.