Aunque asegura que nunca fue su objetivo personal optar al cargo, indica que en menos de un mes se dejó convencer: «Nademos todos en la misma dirección por el bien de nuestro deporte»
Pero Manuel y sus padres tuvieron que dejar Madrid por no poder pagar el alquiler y eligieron Galicia sin apenas vínculos. Él trabaja ahora en Oleiros, publica libros y sostiene una oenegé en Etiopía