A sus 82 años sigue igual de activa que siempre quizás porque «pensar que eres inmortal no ayuda a organizarse bien». Considerada un símbolo del feminismo en su país, Estados Unidos, así como una luchadora incansable de los derechos de la mujer, confiesa: «Las cosas están mejor ahora que antes».
El empobrecimiento económico más grave es el derivado de que cada año abandonen la comunidad más de 10.000 adultos activos y jovenes bien formados o con experiencia profesional