A su paso por las parroquias de Santa Mariña de Sillobre, en Fene, y San Andrés de Viladonelle, en Neda, el río Belelle, tan dado a leyendas y a milagros, le regala al mundo uno de los más hermosos bosques del país
El crecimiento estacional de la población obliga a reforzar la recogida de basura y prever medidas en el suministro de agua, y destapa los problemas de aparcamiento