En su origen este grupo era una secta que seducía a la juventud desocupada del norte del país con un discurso crítico hacia un régimen nigeriano corrupto
La captación de menores para ser explotadas laboral o sexualmente se extiende por todo el mundo e incluso se cree que algunas de las secuestradas en Chibuk podrían llegar a España
Abudakar Muhamad Shekau llegó a declarar que «me gusta matar a quien sea que Dios me pida matar, de la misma forma que me gusta matar a pollos y ovejas»