Los vecinos de Vilanova y A Illa lamentan una tragedia que probablemente no haya tenido su origen en una infracción de peso. Un tercer coche pudo haber provocado la mortal colisión.
Sobre las 6.00 horas del 20 de agosto, cuando los agentes Irene Fernández y José Ángel de Jesús Encinas subieron al todoterreno estalló la bomba que acabó con sus vidas.