El secretario de Defensa norteamericano adelantó que el conflicto puede durar cinco años y que causará «numerosas bajas» Por si alguna duda quedaba, la Administración Bush se ha esmerado en aclarar que la Nueva Guerra no comenzará con ningún desembarco aliado masivo. Cómo se iniciará la ofensiva es todavía un gran misterio. Pero el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, echando mano de uno de los episodios más sonados de la Segunda Guerra Mundial, advirtió que no habrá Día D, ni nada semejante. Aunque sí anticipó que se registrarán numerosas bajas. El Congreso, por su parte, está determinado a que a George Bush no le falten medios para la iniciativa. Ya dio el primer paso para aprobar el presupuesto militar que pedía.