Anders Behring Breivik, fanático de la ultraderecha, reconoce estar detrás del doble atentado en el murieron 92 personas. La policía, admite que hay más muertos entre los escombros de los edificios del Gobierno y en la isla de Utoya.
Siete de las 92 víctimas murieron en la explosión en Oslo y otras 85 perdieron la vida en el tiroteo posterior en la isla de Utoya. El sospechoso, que ha reconocido ser autor de los disparos, es un hombre de nacionalidad noruega vinculado a la extrema derecha. La Policía está buscando a un posible cómplice.
La policía relaciona al detenido por el tiroteo contra jóvenes socialdemócratas con la explosión cerca de las oficinas del primer ministro, en el centro de Oslo