El rey emérito, que participó en la regata del pasado fin de semana, manifestó que «por supuesto» le gustaría fijar su residencia en territorio nacional
Juan Carlos I arribó a la casa de su amigo y anfitrión Pedro Campos a la hora de comer. Para entonces, quienes le esperaban ya habían devorado las viandas de mejillón, choco o atún obsequio de una panadería sanxenxina