Miembro de la familia del bar El Puente de Portonovo, murió a los nueve años demostrando que, al igual que los Pokemon que tanto cazaba, tenía una fuerza infinita
«Empezou da nada, fíxose a si mesmo, traballou moito e foille moi ben». Así resumía su trayectoria un vecino de O Esto, parroquia de Cabana de donde procedía
Tenía 85 años cuando falleció tras sentirse indispuesto en la casa rectoral de Soñar, una de sus parroquias. «Era unha gran persoa e un gran compañeiro», dicen sus allegados
Lourdes Cordero falleció a los 63 años tras unos meses muy duros en los que encadenó una caída cuando estaba de vacaciones en Estados Unidos con una gravísima enfermedad
Falleció con 36 años y tras una vida feliz. Sus padres lo imaginan ahora todo lo libre que no pudo ser aquí por su gran discapacidad, quizás reencarnándose en paloma voladora