Interior suprime oficialmente dos puestos fronterizos de Ourense que ya no funcionaban desde 1995 Manuel Pérez, alcalde de Padrenda, estaba ayer relajado, con su banda de gaitas, calentando motores para participar en el programa Luar. Pero la noticia de que Interior pretende eliminar el puesto fronterizo de Ponte Barxas cayó como un jarro de agua fría sobre su día festivo. «Es absurdo, no pueden quitarnos la Guardia Civil», protestó. Pero no va a suceder. La orden ministerial es de esas que hacen oficial lo que ya es real desde 1995, cuando la frontera con Portugal se hizo invisible. Y el cuartel de la Guardia Civil, para tranquilidad del alcalde, seguirá funcionando. Interior sólo publicó una esquela. Con mucho retraso.
PABLO GONZÁLEZ