El malestar de miles de usuarios afectados por la reiterada tacañería de la concesionaria requiere una satisfacción; pero cabe dudar que las administraciones lleguen a sancionar
«Yo no soy la que hice una concesión hasta el año 2047», espeta la ministra durante una visita a Santiago en la que ha anunciado una «auditoría global» sobre la gestión de la autopista del Atlántico