Protestan contra los planes gubernamentales de suprimir hasta 2015 entre 150.000 y 200.000 empleos públicos para reducir el endeudamiento de las cuentas estatales.
Los ministros de Finanzas de la zona del euro han exigido a Atenas medidas de consolidación fiscal adicionales, aunque han negado que el país heleno vaya a suspender pagos o salir del euro.