Además de subir el IVA y recortar los salarios de los funcionaros, el Gobierno rumano ya ha anunciado el despido de al menos 70.000 empleados públicos hasta final de año.
Tras el análisis de los datos, los investigadores constataron que cuanto «más caro es el medicamento para el paciente, más se preocupa el médico de buscarle una alternativa más barata».