Aquellos distribuidores que habían optado estos meses por contener la subida de costes tendrán que repercutir el encarecimiento de las materias primas y la energía en los próximos meses
Gestos de lo más cotidiano como encender la luz, calentar la casa o llenar el depósito se han convertido en una tortura para las familias. La factura eléctrica es un 40 % más cara que hace un año y los carburantes, entre un 24 % y un 27 %