Con esta medida el Concello espera rebasar la barrera del millón de kilos acumulados cada año El vertedero de Piñor soporta muy bien la presión de la basura que sacan de sus casas los compostelanos. El pasado año se frenó en seco el depósito de residuos sólidos, y en este ejercicio parece confirmarse la sucesiva reducción. A cambio, ganan volumen los contenedores de reciclaje, según la deducción de los gobernantes locales. Es su objetivo.