La actitud del regidor durante la sesión plenaria ha sido criticada por la oposición Doce y media de la tarde de ayer. Comienza el pleno ordinario en el municipio de Piñor. Hasta aquí todo normal. Pero las sesiones plenarias no son casi nunca ordinarias en el estricto sentido del calificativo. La actitud del regidor, Manuel Fariñas, hace de esta cita bimensual -que casi nunca lo es- un espectáculo diferente. Entre las preguntas de la oposición efectúa su repaso diario a la prensa, y apura las cuestiones para poder llegar a una hora digna a comer, eso sí, sin perder la sonrisa.
CÁNDIDA ANDALUZ