En el año 1519, cuando Magallanes planificó su viaje, se enfrentaba a muchos retos. La tecnología del momento le ofrecía pocos artilugios para tan grande aventura. En aquel momento los materiales disponibles eran muy básicos: madera y algunos metales. No existían los plásticos ni la electricidad y, por supuesto, no había ningún objeto electrónico. El avituallamiento de las naos era otra cosa.
Desiertos con esculturas de hielo o formados por sal en vez de arena, agujeros en el mar muy profundos o islas con plantas únicas son solo algunos de los parajes más exóticos del mundo
La planta piloto MELiSSA ha cumplido diez años con su objetivo más cerca: conseguir que las colonias humanas puedan ser 100% autosuficientes cuando lleguen al planeta rojo