Desiertos con esculturas de hielo o formados por sal en vez de arena, agujeros en el mar muy profundos o islas con plantas únicas son solo algunos de los parajes más exóticos del mundo
La planta piloto MELiSSA ha cumplido diez años con su objetivo más cerca: conseguir que las colonias humanas puedan ser 100% autosuficientes cuando lleguen al planeta rojo