Miguel Planchuelo, exjefe policial condenado por el secuestro de Segundo Marey, llevaba años en la ciudad del Lérez, de donde era natural su mujer. Pero ni siquiera antiguos comisarios que le conocían «de la época en la que era famoso» sabían que estaba aquí
El ladrón, con numerosos antecedentes penales, manifestó a la policía que quería entrar en la cárcel de Pereiro, tras el fallecimiento de Tarzanín y de su madre, esta por suicidio.
Dos nuevos testigos, uno de ellos la vigilante que supuestamente recibió un puñetazo del joven, prestan declaración ante la jueza: «Repetía que quería entrar con su padre»
La Policía Nacional ha localizado en la caja de un vehículo de limpieza aparcado en las inmediaciones el arma con la que supuestamente se produjo el crimen