Los asistentes a la liturgia en Polonia le pidieron al Papa que se quedara en el país Una multitud interminable se extendió ayer a lo largo de la descomunal explanada de Blonie, en las afueras de Cracovia, para asistir a la misa celebrada por Juan Pablo II. Casi tres millones de personas (récord en Europa), según la policía, comenzaron a llegar ya desde la medianoche a la pradera y ocuparon ordenadamente las zonas preparadas para los espectadores.
Íñigo Domínguez