El alcalde de Oviedo, Wenceslao López (3d), la vicealcaldesa, Ana Taboada (1d), y responsables municipales, durante el recorrido que realizaron con los integrantes del Ministerio de Defensa que forman parte del grupo de trabajo encargado de decidir sobre los usos futuros de la antigua fábrica de armas de La Vega

«Nacimos con una furgoneta y hemos conquistado el mundo»

Creció con el trajín de la distribuidora de pescado que sus padres crearon en Foz, pero ella soñaba con aprender idiomas y conocer culturas. Logró hacerlo realidad y se puso a trabajar como intérprete y traductora en Ferrol. Estaba a punto de hacer las maletas cuando a su padre se le hizo la luz: conquistar de su mano el mercado internacional. Y Conchi lo logró. Hoy venden en cuarenta países.

Fugas: La protagonista es ella.El alcalde de Oviedo, Wenceslao López (3d), la vicealcaldesa, Ana Taboada (1d), y responsables municipales, durante el recorrido que realizaron con los integrantes del Ministerio de Defensa que forman parte del grupo de trabajo encargado de decidir sobre los usos futuros de la antigua fábrica de armas de La Vega
Fugas

Diez historias sobre madres

El suyo no es un protagonismo exclusivo de un día. Madres y experiencias diversas de la maternidad coinciden en este escaparate con sitio para el humor, el drama, la aventura y la ironía; el relato, el cómic, el ensayo o la novela. Una madre es un mundo de historias que ayudan a crecer mejor

Fugas: La protagonista es ella.El alcalde de Oviedo, Wenceslao López (3d), la vicealcaldesa, Ana Taboada (1d), y responsables municipales, durante el recorrido que realizaron con los integrantes del Ministerio de Defensa que forman parte del grupo de trabajo encargado de decidir sobre los usos futuros de la antigua fábrica de armas de La Vega

«Por precio te quita un cliente cualquiera; por calidad, no»

Tras su divorcio se vio sola con dos niños pequeños y tenía dos salidas: la hostelería familiar o la comercialización de marisco, que ya conocía por sus años de casada. Se decantó por lo segundo y empezó de prestado en un local de una amiga. Veinte años después, Linamar tiene un centenar de trabajadores y factura 22 millones al año. «Sí, crecimos, pero espero que nunca perdamos el alma».