Varios clubes gallegos de Segunda B y Tercera prohíben a sus jugadores las apuestas para protegerse de los amaños, mientras otros no perciben un problema
Experiencias sociales o municipales para alquilar o vender casas a precios de saldo acaban en fracaso, como en Vilariño de Conso, o con resultados más que modestos, como en Entrimo