En Francia, éste es el tercer caso en una semana en la que trabajadores de empresas amenazaron con hacer saltar por los aires sus fábricas si no obtenían las indemnizaciones por despido que reclamaban.
Estos trabajadores de Nortel, fábrica especializada en equipos de mantenimiento de redes de telefonía, han anunciado que han colocado una decena de bombonas de gas para exigir las negociaciones con la administración judicial.