La mitad de esos automóviles se dejaron de fabricar en el turno de mañana y el de tarde y, la otra, se dejará esta noche ya que la falta de aprovisionamiento obliga a la planta a suprimir el turno.
Esta ruptura de las negociaciones implica que el viernes estén convocados a una huelga general unos 40.000 trabajadores del sector del metal de la provincia de Pontevedra.